Descripción
Sinopsis
La figura del centinela recorre olivares, montes y noches abiertas, como el custodio de una ausencia a la que todos regresaremos alguna vez.
En Canciones del centinela perdido, la poesía se convierte en vigilia, en experiencia límite. Sus cantos hablan del amor, de la muerte, del cuerpo, de la memoria y de la extrañeza de existir; erigiéndose como testigo de aquello que nos crea y, al mismo tiempo, nos rehúye. Bajo la vida cotidiana late algo indomesticable, imposible de reducir a conceptos o consuelos.
Un viaje poético por la intemperie donde aún arde la pregunta por lo absoluto.
Versos para quienes se atreven a mirar al silencio de frente.
VOSOTROS, LOS inevitables.
Vosotros, los cantores del sin voz;
los imposibles del silencio,
sangre a la espera de otro corazón.
Vosotros, los latidos
a distancia y umbral de toda muerte
con la cercana soledad al fondo
por la que aún la asoma extrañamente.
Vosotros, hermanables sin después,
la dulce luz opaca vuestra falta,
que ya nos ciega a tierra esta presencia
de la voz verdadera y de la nada:
la voz, la nada, la sin cuerpo abierta
en las anchuras fugitivas
de la paciencia parturienta,
nuestra cantable voz en carne viva.




